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martes, 18 de mayo de 2021

Ensueño de sal

Con esta canción (o eso pretende ser) participé en el reto de Instagram de @buho_narramundos en el que se nos instaba a crear una canción o leyenda en la que apareciera una sirena y uno de los monstruos marinos que te deba a elegir. Me quedé con la ballena blanca.

¿Alguien dispuesto a ponerle música a esto?


Ron en las venas

Viento en las velas

Sigo la estela de la blanca ballena

 

Desde cubierta contemplo las olas bailar

Buscando señal de su presencia mortal

Pues la bestia es mi sino

Marca la senda de mi destino

 

Dulce susurro

Hipnótico canto

Voz de sirena

De recuerdo infausto

 

En sueños me hablas

En ellos resides

Ensueños de sal

Y espuma de mar

 

Ron en las venas

Viento en las velas

Sigo la estela de la blanca ballena

 

Te odio, te amo

No sé qué decir

Años atrás

Mi vida salvaste o eso creí

Cadáver andante desde entonces fui

 

Todo robaste a este pobre infeliz

Alma, dios y sosiego

En tus brazos perdí

 

Ron en las venas

Viento en las velas

Sigo la estela de la blanca ballena

 

Evoco tu aliento, tu beso

Tu piel

De nácar perlada y sabor a miel

Amargo recuerdo de hiel

 

¡Mira! ¡Por fin!

Allí resopla, allí está

La puerta al abismo de

De tus ojos de sal

 

Arise, susurra la arena,

Arise, anuncia el coral

Arise, grita tu nombre el cachalote infernal

Pero yo sé quién eres en realidad

Tu nombre es Muerte

Y te acepto sin más.

 

Ron en las venas

Viento en las velas

Sigo la estela de la blanca ballena...


lunes, 15 de febrero de 2021

Aurrimar. La leyenda del Dios Errante: Canciones

Canción que Laurentio Espinar escribió para sus pupilos, los niños que escaparon con él de las Montañas de la Luz; únicos supervivientes de la masacre cometida por las tropas de La Orden de la Verdad en su hogar, el Templo de la Luna. Con el tiempo, se convertiría en el himno que los tripulantes del Pribylon recitarían en sus despedidas. Un canto de hermandad, esperanza y libertad.


Si la muerte me alcanza,

que sea aún en pie,

sin miedo,

borracho de vida,

rebosante de esperanza

ante las promesas del Otro Lado.

Allí,

nuestras almas,

libres y gozosas,

se reunirán

en espera de la Última Travesía.