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lunes, 15 de enero de 2024

La Hermandad de los Magos Cronistas


Como ya os comenté antes de Navidad, en la Asociación de Escritores de Barakaldo (AEBAK) de la que formo parte, hemos editado un libro de relatos, “Sueños de tinta y papel”, en el que muchos de los socios hemos participado.


Mi aportación a ese proyecto se titula “Una dura lección”. Una historia de fantasía en la que los protagonistas pertenecen a la Hermandad de los Magos Cronistas. ¿Y quiénes son estos tipos? ¿No os acordáis de ellos? Ya habían aparecido en este blog bajo el título “Haciendo Historia”.


Hagamos un poco de memoria. Se trata de un relato breve que surgió tras ver en Facebook una publicación del autor J. J. Poderoso (@dadosymazmorras en Instagram). Una de esas ilustraciones con las que le gusta acompañar sus posts. En aquella ocasión unos guerreros humanos luchando a brazo partido con una banda de goblins. Ese día debía de estar un poco perezoso, porque en lugar de regalarnos sus palabras, nos pedía las nuestras. No recuerdo si era un reto, un concurso o qué. Se me encendió la bombilla y me puse a escribir. Creo que le gustó, no sé. A mí me pareció gracioso y lo guardé. Y la verdad es que cada vez que lo releo me arranca una sonrisa. Espero que a vosotros os suceda lo mismo. Aquí os dejo el enlace para refrescaros la memoria: La Posada de los Mil Relatos: Haciendo Historia



 

El caso es que cuando comencé a escribir para “Sueños de tinta y papel”, no se me ocurría nada interesante, y, sobre todo, corto. Y como soy mucho de reciclar y reutilizar, me puse a hacer un repaso por los textos que había ido escribiendo para Instagram. Y sí, allí estaban, los Magos Cronistas.


Ya sabéis que los magos no suelen ser de mis personajes favoritos, pero estos tenían un punto original y canalla que los hacía interesantes. Además, me servirían para otro de mis proyectos pendientes: satisfacer la petición de uno de mis amigos. Hace ya unos años, cuando se enteró de que había escrito una trilogía de fantasía, no dudó en decirme que le debía una novela sobre las aventuras del mago Arlán, su personaje en una larga campaña de rol que jugamos hace mucho, mucho tiempo… Pues bien, en “Una dura lección”, me he remontado a la infancia del personaje, porque por algo hay que empezar. Y, ¡quién sabe! Tal vez con el tiempo se convierta en una larga novela, o en una serie de relatos cortos en los que desarrollar su historia y la de la Hermandad. ¿Qué os parece? ¿Os apetecería leer algo así?

sábado, 20 de febrero de 2021

Haciendo Historia

El sudoroso y jadeante mensajero llegó corriendo hasta el puesto de mando donde el rey esperaba noticias del frente. Se arrojó a los pies de su señor, más por puro agotamiento que por sincera devoción.

—Informa, desgraciado. ¿Cuál es la situación?

—Señor, son demasiados… —tomó aire antes de dar las malas nuevas—. Los ejércitos de goblins nos atacan desde todos los flancos. No tenemos retirada posible… ¡Nos van a masacrar!

—¡Bien, que así sea! —Asintió el rey con la vista clavada en el valle. Emitió un bajo gruñido de contrariedad y se ajustó el casco—. En mi ejército no hay cobardes. Ha llegado la hora de los héroes. ¿Y tú, rata de biblioteca, se puede saber qué demonios estás haciendo? —dijo, dirigiendo su rabia hacia el silencioso mago que, sentado bajo la sombra de un árbol próximo, jugueteaba con la arena de forma despreocupada.

—Me preparo para la batalla —informó sin levantar la vista del suelo.

—¿Haciendo dibujitos con un palo? ¿No deberías estar lanzando hechizos para abatir a esos malnacidos? Juro que te arrancaré la piel a tiras y te cargaré de cadenas si no te ganas el pan que te zampas todos los días.

—Cada uno se prepara para la batalla como puede —respondió al tiempo que se encogía de hombros con una enigmática sonrisa que el rey Valmir no supo cómo interpretar. Resultaban realmente exasperantes aquellos magos de pacotilla.

—¡Majestad!  —exclamó nervioso el capitán de lanceros—. Están subiendo…

—¡Vamos mago, hagamos historia entonces! —ordenó el rey al tiempo que cogía su espada y se lanzaba colina abajo con un poderoso grito de guerra que retumbó como el trueno en el interior del casco de sus soldados.

—Vuestras palabras son órdenes para mí. Una última cifra aquí y… —murmuró el mago antes de desaparecer del campo de batalla por el portal que con tanto esmero había estado trazando.

Ya en su biblioteca, caminó despacio hacia el atril en el que descansaba el grueso volumen que recogía los hechos más relevantes del reinado del Rey Valmir V.

—Hagamos historia pues… —Y comenzó a escribir con mano firme y cuidada caligrafía—. “Hoy, día dos del mes de Ayul, su divina majestad, el muy venerable rey Valmir V hijo de Gal el Magnífico y nieto de Tieter el Conquistador, perdió la vida en desigual batalla con las hordas de goblins del Valle de Mutrias…”

Porque como todo el mundo sabe en la Hermandad de los Magos Cronistas, alguien tiene que sobrevivir a las guerras para contar la historia tal y como sucedió.